lunes

Hoy he perdido el autobús para ir al trabajo, no lo perdí literalmente, sería complicado perder un autobús enterito, con sus ruedas, su conductor, etc...
Podríamos decir que mientras esperaba para el próximo, he perdido 17 minutos de mi tiempo. Pero realmente he perdido el tiempo? O lo he dejado pasar? Lo he malgastado? Lo he aprovechado?
Disfruté sentada en un banco del precioso árbol que tenia enfrente y en el que nunca me había fijado, vi como iban picando un trocito de bollo unos gorriones, vi pasar coches y furgonetas y un camión y un chico en bicicleta, me fijé como la gente se intentaba colar para subir los primeros en el próximo autobús, como si no pasaran más en todo el día, en las conversaciones animadas de los taxistas. Y aproveché para escribir esta entrada.
Si, hoy perdí el tiempo, y no me importa demasiado, solo fueron 17 minutos, 1020 segundos.
Hoy he perdido el autobús por 7 segundos.

domingo

Tostadas a las 10 de la noche....

Que te parece? –Bien.

Esta bueno…. Sí, pero quizás le falte un poco de queso.

Tía eres idiota o qué?

¿¡Como?! Joder tía de que coño hablas?

Del camarero, esta cachas y es alto, menudo morenazo...

Mi cara de, ups estoy hambrienta!! Ahora solo quiero COMIDA , no surgió el efecto deseado.

Le dije a mi comensal con un aire ingrávido y de superioridad: Además es zurdo y tiene los pies pequeños,

OHH!!! Como te fijas en esas cosas?

Muy fácil, por el camino desfallecía de hambre y mientras esperábamos para la mesa me miré la carta que hay en la entrada, al sentarnos, vosotros repasabais la carta y yo tenía claro que quería unas tostadas de queso de cabra al horno con mermelada de algo, sin demasiadas exigencias. Como ya tenia clarita mi cena me dediqué a lo mío, a observar quien sería el afortunado camarero que atendería nuestra mesa. (Me sentía un poco como si fuera una investigadora de la cia, sección comportamiento humano, planta 3, despacho 15).

Que rara eres….

Pues si, pásame el vino.

Me gustan los zurdos, creí una vez que igual era por empatía, pero luego me di cuenta que no soy zurda. No molesté demasiado al camarero con exigencias de clienta malcarada. Y dejamos bote ;-)

Llevo 4 meses sin poner ninguna entrada, abro el blog y veo ese reloj tan feo que creí encontrar gracioso, una imagen que podría actualizarse, una tipografía algo sosa, quizás unos cambios estéticos no le irían mal, por eso de año nuevo....claro y ya estamos a uno de febrero....

lunes

Otoño

Se supone que acabó el verano, que esta estación, mi querido otoño es una de las que mas me gusta del año, pero voy comprobando día a día que la gente esta deprimida, no se si existe la astenia otoñal, pero desde luego yo la veo. Hay un cierto decaimiento y no solo por la crisis, si no por una apatía contagiosa, es como si flotara en el aire una sensación de estupidez absurda muy contagiosa, la gente esta perdiendo la facultad de resolver errores y problemas, caen en excusas tontas, como si dejaran caer hojas... el tiempo es maravilloso, ni frío ni calor, puedes ir por la calle todavía en manga corta o con chaqueta pero aun así...lo malo es que el día se acorta, pero ¿que haríamos si estuviéramos en Finlandia? Es un mes rarito, querido Octubre, ¿que nos pasa?

domingo

Ayer vi una cosa curiosa, por ponerle nombre a la escena. Salí del trabajo bastante puntual para ser un sábado y volvía a casa por las calles del centro, al final de una calle peatonal vi al chaval que vende películas en la esquina de siempre, la de delante de la panadería. No me molesta que la gente venda en la calle, me trae bastante sin cuidado la piratería musical y mas el cine, pero centrémonos que tengo mucha facilidad para dispersarme, cuando quedaban unos 10 metros para pasar por delante del top manta cinéfilo-musical vi algo sorprendente, seguidamente oí un Plaf!!
Un vecino tiro un cubo de agua encima del chaval y su manta, me quedé helada, como casi todo el mundo que pasaba por ahí, fue una acción tan inesperada como sorprendente. El chico se quedó quieto un momento, caladisimo, además ayer no se puede decir que hiciera un día muy veraniego, recogió su manta con los cds mojados y se fue cabizbajo por una callecita.
Me sentí muy mal, me supo mal y me dió un ardiente coraje, pensé en el vecino o vecina que tiró el cubo, no creo que ese chaval le molestara, no se que clase de persona haría algo así, supongo que se sentiría mejor, mas valiente, superior, no lo sé, pero me parece un acto lamentable y vergonzoso, no me gustó, sentí un ataque de empatía por el pobre chaval de los cds y un gran odio por la poca sensibilidad del vecino, creo que es un capullo y un imbécil, no se puede ir así...Hay que ser tolerante y razonar, la sociedad como masa social es una mierda pero como individuos particulares tampoco somos mejores.
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